Tanto el salero como el pimentero están acabados en color blanco opaco pero llevan una ranura en su parte inferior para controlar el contenido.
Su base es imantada para que nunca se puedan caer los recipientes por accidente. Además al levantar los recipientes de su base magnética, la tapa de éstos se abrirá automáticamente y estará lista para dosificar.